Mons. Ernesto Gómez E., apóstol de la paz: un legado que permanece vivo en el corazón de Ituango

La comunidad del Seminario Diocesano Santo Tomás de Aquino acompañó el traslado de los restos mortales de monseñor Ernesto Gómez Echeverri, un sacerdote cuyo testimonio de entrega, valentía y amor por su pueblo continúa siendo un referente de paz y esperanza.

El pasado jueves 11 de septiembre, la comunidad del Seminario Diocesano Santo Tomás de Aquino vivió un momento profundamente significativo con ocasión del traslado de los restos mortales de monseñor Ernesto Gómez Echeverri al municipio de Ituango, el lugar donde su memoria continúa inspirando a tantas personas.

Este acontecimiento representó un momento especial para el pueblo ituanguino y para nuestra comunidad formativa, pues nos permitió acercarnos a la vida y al testimonio de un sacerdote que, en medio de las dificultades, supo entregar su vida con valentía, compromiso pastoral y profundo amor por su gente, dejando una huella imborrable en la historia de su comunidad. Su legado, marcado por la búsqueda de la paz y la defensa de la dignidad humana, sigue invitándonos a vivir el ministerio sacerdotal con generosidad y fidelidad al Evangelio.

La celebración contó con la participación de numerosos habitantes de Ituango, sacerdotes diocesanos y religiosos, así como de la comunidad del Seminario. También estuvieron presentes monseñor Luis Albeiro Maldonado Monsalve, obispo de la Diócesis de Santa Rosa de Osos, y monseñor Ricardo Tobón Restrepo, arzobispo de Medellín, quienes acompañaron este significativo acontecimiento de fe y memoria. Su testimonio permanece vivo en la memoria de Ituango y continúa inspirando a las nuevas generaciones de sacerdotes a ser constructores de paz, servidores de sus comunidades y testigos del amor de Cristo.