Fin de semana de esperanza vocacional y gratitud: último cursillo de admisión y Fiesta de Benefactores

El Seminario Diocesano Santo Tomás de Aquino vivió un fin de semana especial, marcado por el discernimiento vocacional de quienes aspiran a ingresar a nuestra casa de formación y por el encuentro fraterno con los benefactores que, con su generosidad, hacen posible nuestra misión.

Durante el fin de semana del 10 y 11 de octubre, nuestra comunidad del Seminario Diocesano Santo Tomás de Aquino vivió dos acontecimientos significativos que reflejan la riqueza de nuestra misión formativa: el tercer y último cursillo de admisión para el próximo año y la Fiesta de Benefactores.

El cursillo de admisión reunió a los jóvenes que aspiran a iniciar su proceso de discernimiento vocacional en nuestra casa de formación. A través de este espacio, los aspirantes tuvieron la oportunidad de profundizar en su inquietud vocacional y avanzar en el discernimiento de un posible ingreso al Seminario en 2027, según las distintas etapas de la formación sacerdotal: propedéutica, discipular, configuradora y, posteriormente.

Asimismo, el domingo 11 de octubre, tuvimos la alegría de abrir las puertas de nuestra casa de formación para recibir a los benefactores y sus familias, quienes comparten con nosotros el compromiso de acompañar y apoyar las vocaciones sacerdotales. La jornada estuvo marcada por la fraternidad y la alegría, e incluyó un cálido recibimiento, la celebración de la Sagrada Eucaristía, un espacio de integración y un almuerzo compartido.

Agradecemos profundamente a cada uno de nuestros benefactores por su cercanía, sus oraciones y su generosidad. Su apoyo es fundamental para continuar formando a quienes servirán un día como pastores del pueblo de Dios. El Seminario es de todos. Por eso, cada gesto de solidaridad, cada oración y cada aporte se convierten en una expresión concreta de amor por la Iglesia y de compromiso con las vocaciones sacerdotales. ¡Gracias por caminar con nosotros y ser parte de esta misión!